Ponerse en mood para co…mer

La comida y la sexualidad convergen en el instinto, ambas son una forma de mantenerse (o mantener a la especie) con vida. Pero, además, existen no únicamente como tareas de supervivencia, sino que su ejercicio resulta para la humanidad en un acto de placer, una experiencia que mejora conforme se concientiza su práctica. Es por eso que despierta tanta curiosidad el estudio de todo aquello que nos ayude a tener experiencias sexuales o gastronómicas más satisfactorias. Qué mejor cuando ambas pueden convertirse en una misma.

Diversos alimentos se han coronado en la cultura popular como reyes de la estimulación de la libido o el mejor desempeño sexual. Afrodita, la diosa del amor y la sensualidad en la mitología griega, nació de una ostra; imposible no relacionar entonces estos alimentos con el impulso sexual. Esto unido a que tienen un alto contenido proteico y de Zinc, que mejora el semen y estimula la lubricación.

Frutas como el plátano, la granada, el mango, las fresas o los higos contienen propiedades que contribuyen a la producción de testosterona o estrógenos, además de que aportan la energía necesaria para la misión que nos ocupa. La piña, además de lo anterior, se distingue por tener un alto contenido de bromelina, una enzima que degrada las proteínas, razón por la cual se indica que mejora el sabor del semen.

El chocolate, por su parte, es uno de los alimentos del amor por excelencia: además de su sabor, estimula la aparición de dopamina, oxitocina y norepinefrina, y este coctel de hormonas nos mantendrá relajados y felices.

La lista puede seguir, pero recordemos que tanto la cocina como la sexualidad demandan de todos los sentidos; así que (más allá de sus propiedades) el sabor, aspecto, textura y olor de cualquier alimento que elijamos, acompañado de una buena bebida y la atmósfera adecuada, resultará afrodisiaco.

 

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