La parrilla que une a la familia

La carne asada norteña es muy reconocida en el en el país por su mezcla de ingredientes, calidad en productos, tradición, entre otras cualidades. La complejidad de sus sabores es muestra de la riqueza cultural tan grande de nuestro país. Y es que, para las familias mexicanas, la carne asada no es un mero acto de alimentarse: es un ritual para estar unidos.

Típicamente, las celebraciones en México tienen dos cosas en común: la comida es la protagonista y debes reservar espacio para tu familia. Sean cumpleaños, fiestas decembrinas, Día de las Madres u otras fechas, la imagen principal que llega a nuestra mente es la de una mesa repleta con diferentes platillos, el asador encendido calentando múltiples delicias, el ir y venir del parrillero que está sirviendo.

Cuando nos reunimos con nuestra familia extendida, es natural que haya diferencias, pero el disfrute del paladar nos une. En estos momentos no tenemos cerca a nuestra familia extendida ni a nuestras amistades; estamos interactuando más que nunca con nuestros familiares directos, con quienes quizás, a pesar de vivir en la misma casa, hacía mucho que no compartimos tanto tiempo. En estas circunstancias es natural que también haya roces, diferencias derivadas de la frustración o debido a nuestros modos de pensar y actuar, pero es importante mantener en mente que debemos estar juntos y qué mejor que hacerlo a través de la cocina: este terreno neutral.

El proceso de asar requiere atención a cada una de las etapas de preparación, cuidado en el manejo de los ingredientes, saber tomar en cuenta recomendaciones y saber dejarse llevar por la intuición. Cocinar, lo hemos dicho antes, es además un acto de amor.

Imaginemos que esa atención, cuidado, escucha e intuición que requerimos para cocinar las apliquemos en esta cuarentena. Preparar comida en familia puede ser un gran ejercicio, porque todo se puede expresar mejor cuando se trabaja en equipo por una causa en común, además de que comer el platillo que todos prepararon no sólo es una manera de alimentarse, sino también de convivir y experimentar las maravillas que se logran cuando decidimos enfocarnos en las fortalezas de cada quien y en nuestras características en común.

En esta cuarentena, agradezcamos que estamos en casa y trabajemos para que ésta siempre sea un hogar.

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